El otro día, leí que una forma de evitar los dolores relacionados con el uso del ordenador podría ser mediante la utilización de un aparato llamado Powerball. El caso es que me pareció interesante y me he agenciado una a través de ebay.
Aún estoy aprendiendo a usarla pero está bien.
Básicamente, y para quien no quiera leer mucho, le diré que se trata de una “esfera” de plastico con un giroscopio en el interior. Nosotros tenemos que hacerlo girar (el giroscopio) mediante el movimiento de la muñeca, y gracias a la fuerza centrífuga empieza a pesar más a medida que aumenta la velocidad de giro. Hay gente que consigue alcanzar unas 15.000 rpm, que equivalen a una fuerza de unos 18kg.
El problema que veo es que he comprado la más básica, y por 7€ más debería haber optado por la que trae incluido un cuenta-revoluciones, que siempre viene bien para controlar el esfuerzo que haces y por supuesto para “picarte” contigo mismo o con otros intentando conseguir mayores velocidades.
El tema es que buscando información sobre la “bolita” me encontré con la página
I want one of those en la que se venden montones de chismes de todo tipo, desde minimotos a relojes, pasando por instrumentos de música, robots o bolas de plasma. Hay cosas realmente curiosas, merece la pena echarle un ojo, pero sin duda lo que más me ha impactado es algo que ya no tienen a la venta pero que aún tienen en “exposición”.
Se trata de un Jet L39, un caza ruso ¡pero de verdad!, de esos que vuelan.
Por desgracia les han obligado a quitarlo de la venta a causa de una ley de protección al consumidor o algo por el estilo, así que de momento me quedaré con las ganas de tener uno de esos aparcado en la puerta de casa. Supongo que me tendré que conformar con la Powerball.